viernes, 13 de julio de 2012


ADAPTACIÓN DEL CEREBRO LECTOR







La plasticidad de nuestro cerebro nos permite aprender a leer y después de esto cambia para siempre, psicológica e intelectualmente, con la lectura modificamos la organización de éste. En otras palabras, así lo expresa Maryanne Wolf en Cómo aprendemos a leer. “El aprendizaje de la lectura empieza la primera vez que se toma en brazos a un bebé y se le lee un cuento”. Los niños que escuchan y utilizan miles de palabras, cuyos significados ya han comprendido, clasificado y almacenado en su cerebro, tienen  ventaja en el campo de su educación. Los niños que por el contrario no  se les lee un cuento, y que jamás se imaginan dragones o princesas, tienen una gran desventaja, a esto se le llama pobreza léxica, o cuándo el cerebro no es capaz de aprender a leer, se habla de dislexia.

Aprendemos a leer basándonos en las conclusiones y asociaciones generadas a partir de lo que leemos, la lectura permite que las personas vayan más allá de la información que se les proporciona y así crear infinidad de pensamientos.

Ahora, sobre la historia de la aparición de los primeros sistemas de escritura, nos encontramos con la escritura cuneiforme, implementada por los sumerios, de la que luego los Acadios conservaron muchos símbolos, los jeroglíficos egipcios y una escritura pro alfabética, tenemos más tarde la invención del alfabeto griego. En términos generales, el alfabeto tiene tres grandes contribuciones, una es la economía de caracteres, lo que permite una escritura eficaz y lectura fluida; la segunda contribución es la ampliación de límites para pensar y escribir, “estimulo el pensamiento novedoso” y por último incremento la conciencia del habla. El desarrollo del lenguaje escrito se debe a su vez al desarrollo de elementos de la lengua hablada, cómo lo son  el fonológico, semántico, sintáctico, morfológico y pragmático.

Por otro lado, el desarrollo de la lectura, según Wolf, se debe a un proceso de evolución, con cinco fases o mejor, cinco tipos de lectores. El primero es el pre lector incipiente, es éste quien sentado en el regazo de sus padres, escucha y aprende sonidos, palabras, conceptos, es una etapa de percepción, segundo, el lector novel, su principal descubrimiento es el concepto de que las letras corresponden con sonidos del lenguaje; luego, vienen los lectores descifradores, quienes empiezan a entender los que leen; ahora el lector de comprensión fluida “acumula conocimiento y está preparado para aprender de cualquier fuente” y por último el lector experto, que es la fusión de los procesos cognitivo, lingüístico y afectivo.

“la lectura es experiencia. La biografía de cualquier literato debería tratar por extenso lo que ha leído y cuándo, porque, en cierto sentido, somos lo que leemos” Joseph Epstein
El lector experto entonces, está preparado para reaccionar distintamente ante un texto que otro sin tanto recorrido. Cuando se es lector experto, se transciende el texto y, no solo se hace a la idea de lo que el autor implícitamente escribe, sino que lo lleva a otro nivel trayendo consigo nuevas apreciaciones. “leer cambia nuestra vida, y nuestra vida cambia la lectura”

Es importante mencionar ahora las críticas y objeciones que Sócrates tenía sobre la escritura y la lectura, pues cómo bien dice Wolf, éstas atañen a muchos problemas de este principio de siglo. La primera objeción de Sócrates fue sobre la rigidez del lenguaje escrito, pues para él, éste tenía un discurso muerto y era totalmente contrario a su método de enseñanza por medio del diálogo, al que se le llamo “la mayéutica”. La segunda objeción fue la  destrucción de la memoria, pues dejamos de “alimentarla”  por así decirlo y entonces todo queda plasmado en un papel, lo que no contribuye a la verdadera enseñanza. Por último, la tercera objeción fue la pérdida de control sobre el lenguaje, pues no se sabe quién pueda leer lo que se escriba y de qué manera lo va a interpretar.

Si bien la lectura y escritura han constituido un gran avance para nuestro cerebro y nuestras capacidades mentales, es importante tener en cuenta cosas como las objeciones de Sócrates y ser conscientes hasta qué punto estamos utilizando de forma adecuada estos sistemas, y más ahora con las redes sociales y chats, que precisamente, se prestan para una mala interpretación de las palabras y textos;  y algo preocupante es que ahora los niños crecen en este ambiente, rodeados y saturados cada vez más de éstos medios, que pueden ser un arma de doble filo si no son correctamente utilizados. Por ello la convergencia entre estas inteligencias artificiales junto con los procesos orales y escritos, serian la adaptación ideal.



4 comentarios:

  1. Sólo me gustaron los dos últimos párrafos y creo saber a qué se debe... Veo diferentes tipos de escritura a lo largo del texto y esto me deja ver la falta de cohesión entre los párrafos. En general -exceptuando los dos últimos párrafos- hay varios errores de ortografía, falta cohesión, se transcriben muchas partes del texto y hay muy poca o ninguna opinión personal. Recomiendo que no se dividan las partes del texto para hacer la relatoría, sino que entre todos realicen un texto completo verán que esto hace una enorme diferencia. Deberían releer más antes de publicar para que puedan corregir la falta de cohesión y ortografía.

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  2. Es muy importante y contribuyente la imagen del cerebro, hay algunas fallas en la ortografía, te quedaste solo en algunos capítulos del libro y te faltaron muchas cosas mas por resaltar.

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  3. Gracias por las observaciones, las tendremos en cuenta :D

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  4. Rey, no esta mal, me parece un muy buen trabajo, falta un poco de cohesión al principio, algunos errores de ortografía pero solo eso, excelente con el titulo, buena separación de los párrafos ,hicieron buen trabajo al reducir el tamaño del escrito para que no fuera tan tedioso y ante todo hicieron algo diferente que fue ponerle la imagen al final, en conclusión una buena relatoría pero ojo con esos pequeños detalles.

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